Los secretos de la valeriana: la planta que te ayuda a combatir el insomnio y otras enfermedades

¿Conocías la valeriana? Es una de las plantas más efectivas para los trastornos de sueño; una pequeña hierba que aparece en las regiones andinas de Chile y en otros lugares del mundo, la cual tiene un potente poder de sedación.

Por lo mismo, se utiliza para casos en los que personas sufren de ansiedad, para relajar tensiones y también para ayudar con los problemas al intentar dormir.

El Ministerio de Salud (Minsal) detalló específicamente cómo es la valeriana: “una hierba permanente, cuya parte aérea se renueva anualmente. Su parte subterránea es un rizoma vertical de 1 – 2 cm de grueso, con brotes laterales más delgados y largos, del que salen numerosas raicillas. Su parte aérea se compone de un tallo cilíndrico, hueco, acanalado, de 70 – 170 cm de alto”, explican.

Además, agregan que sirve para tratar enfermedades como “colon irritable, cólicos gastrointestinales, asma y trastornos asociados a la menopausia”. Por otra parte, explican que hay dos tipos de valeriana en Chile: la officinalis y la carnosa-Smith. Esta última incluso se utiliza para otros diagnósticos.

Personajes de la historia como Dioscórides utilizaron esta planta a la cual llegaron a llamar “Gran Valeriana” por sus variados usos en distintas enfermedades. También tuvo presencia durante la Segunda Guerra Mundial donde fue la responsable de calmar a muchos de los ciudadanos que sufrían todos los días con el conflicto. Sobre todo los soldados, que a veces no podrían dormir por los traumas causados en la guerra.

¿Cómo preparar y consumir esta beneficiosa planta? El Minsal tiene su propia recomendación para preparar un té de valeriana que tendrá los efectos deseados: “La decocción (cocimiento) se prepara con 1 cucharada del vegetal en 1 litro de agua, hervir 5 minutos, dejar reposar y filtrar: beber 1 taza 2 a 3 veces al día.”

Por último, también señalan las contraindicaciones: “no administrar durante el embarazo y la lactancia ni a menores de tres años. Administrar con precaución a pacientes que manejan vehículos motorizados o trabajan con maquinarias peligrosas. Puede potenciar los efectos de medicamentos tranquilizantes y antihistamínicos”.


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