Las propiedades del champiñón: un hongo nutritivo y rico en vitaminas naturales

La naturaleza ofrece innumerables alimentos sanos y ricos en nutrientes que las personas pueden incorporar en sus dietas. Incluso, hay una gran variedad de hongos comestibles que son un ingrediente perfecto para agregar en las comidas.

Uno de los más comunes es el champiñón, una de las setas más consumidas en el mundo, por lo que es posible encontrarlo en numerosas recetas. Es un ingrediente que tiene un sabor agradable y una textura blanda y jugosa.

A diferencia de una verdura o fruta, los champiñones se cultivan de una forma singular y diferente; se lleva a cabo en grandes bodegas o habitaciones humadas y oscuras -dado que la luz solar los mata-, con una temperatura cercana a los 20°C.

Si bien, no todos los hongos son comestibles, en el mercado existe una gran variedad de setas aptas para consumo humano, entre ellos se pueden encontrar las senderillas, gírgolas, portobellos o las famosas trufas, uno de los más apetecidos y caros del mundo.

Propiedades y aportes nutricionales

Comer champiñones puede ser una excelente forma de ganar nutrientes y vitaminas que el cuerpo necesita. Además, contiene numerosas propiedades que lo convierten en un elemento perfecto para incluir en las comidas del día, son bajos en calorías, pero ricos en vitaminas del grupo B, potasio, hierro, cobre y selenio.

Dado su bajo nivel de grasa, pueden ser ideales para las personas que buscan reducir la cantidad de calorías que se consumen al día o para bajar de peso.

También, puede ser ideal para ideal para veganos y vegetarianos, ya que es una rica fuente de proteínas, fibra y aminoácidos.

Asimismo, poseen antioxidantes, sustancias que “juegan un papel clave para proteger las células de nuestro cuerpo de radicales libres, que están vinculados a cardiopatías, cáncer y otras enfermedades”, indica un artículo de la BBC.

¿Cómo preparar champiñones?

Cada vez son más las personas que se atreven a incluir champiñones en la dieta, ya que son un ingrediente saludable y fácil de preparar.

“A la hora de la compra, conviene escoger champiñones de color blanco, de consistencia dura y con el sombrero bien cerrado, y unidos al pie. Todo ello indica que se trata de hongos frescos y de calidad”, sugiere La Vanguardia.

Las opciones son variadas, la preparación más común que contiene champiñones es la pizza, aunque también puede estar presente en pastas o lasaña. También se puede cocinar tanto al sartén como al horno.

Con los champiñones se pueden cocinar diferentes platillos salados como cremas, patés vegetales, sándwich o aperitivos. Asimismo, es posible incluirlo en platos fríos como ensaladas y salsas para acompañamiento, o en comidas calientes como caldos, estofados y sopas.

Fuentes: Portal Frutícola, BBC, La Vanguardia.


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