Consejos para mantener a los niños seguros en las piscinas

Con la llegada del verano la piscina será para muchos una de las maneras favoritas de aplacar el calor.  Lamentablemente, lo que es una diversión puede convertirse en un gran riesgo si no se toman algunas medidas para cuidar a los niños. Accidentes que tienen el potencial de suceder incluso en el patio de la casa en una piscinita inflable ya que, tal como indica el sitio KidsHealth, bastan sólo 6 centímetros de agua para que un niño pequeño termine ahogado.

Martin Eichelberger, presidente de Safe Kids y director de los servicios de trauma y quemaduras en el Centro Médico Nacional de Niños en Washington D.C., explicó para el sitio Parents que, al contrario de lo que se piensa, cuando un pequeño se ahoga esto sucede de manera rápida y silenciosa: “Niños pequeños rara vez hacen ruido o piden ayuda como uno ve en la televisión. Usualmente, caen con la cabeza primero y se hunden en el fondo como una roca”.

El experto aseguró que un menor pierde consciencia luego de dos minutos bajo el agua y sufre daños irreversibles en el cerebro después de 6 minutos. Por lo mismo, lo más importarte para prevenir estos terribles accidentes es tomar algunas medidas de seguridad que enumeraremos a continuación.

1- Mantente siempre a una distancia no más grande que el largo de tu brazo

Tom Krzmarzick, director de emergencias del Centro Médico de Niños en Dayton, Ohio, advirtió al sitio Parents que cuando un pequeño está en el agua o cerca de ella, los adultos tendrían que supervisarlo en todo momento. Incluso si se necesita alejarse del área de la piscina, por ejemplo para ir a buscar algo, se recomienda llevar al niño.

2- Evitar dejar objetos flotando

El sitio LiveScience recomienda retirar los juguetes y objetos que queden en el agua luego de cada uso. La razón es que pueden atraer a los más pequeños que desean agarrarlos, con la posible consecuencia de que caigan al agua.

3- Prefiere los chalecos salvavidas

Tracy Mehan, educadora de salud en el Hospital de Niños en Columbus, Ohio, explicó para el sitio LiveScience que las alitas o flotadores tipo cámara de auto –o cualquiera que use aire- entregan un falso sentido de seguridad a los padres porque no es poco común que se les hagan diminutos agujeros por donde pierden el aire. Por lo mismo, la experta recomienda utilizar chalecos salvavidas.

4- Vacía las piscinas inflables después de cada uso

Aunque dé más trabajo, los expertos aconsejan vaciar las piscinas de niños cuando se termine de usarlas, para evitar que los pequeños las utilicen sin supervisión.

5- No delegar responsabilidad en el salvavidas

Evidentemente la presencia de un salvavidas entrega tranquilidad y seguridad. Sin embargo, cuando se tiene niños pequeños es importante seguir supervisándolos ya que los salvavidas no siempre se dan cuenta cuando un pequeño ha desaparecido bajo el agua.

6- Uso de rejas

Si se cuenta con una piscina grande en casa o un jacuzzi, se recomienda cerrar el área con una reja de al menos 1 metro veinte de altura. De acuerdo a la Academia Americana de Pediatría esta medida puede reducir más de la mitad de los accidentes. Además, se aconseja que cuente con cierre automático.

7- Prepararse para una emergencia

Una buena medida es aprender CPR. Maureen Williams, presidente de la Alianza Nacional de Prevención de Ahogo, en California, señala que el factor más importante para salvar a un niño es sacarlo del agua lo más rápido posible y realizarle CPR de inmediato. Además, es recomendable tener un teléfono cerca cuando se está en la piscina para poder llamar a emergencias en caso de un accidente.

8- Clases de natación

Otra acción preventiva es que los niños realicen un curso de natación. Aunque no existe un acuerdo de cuándo un menor está listo para esto, el sitio LiveScience indica que a partir de los 4 años es una edad razonable. Para los más pequeños aún, las clases pueden traer beneficios como permitir que se sientan más seguros y cómodos en el agua.

Sin embargo, aunque hayan tomado lecciones de nado todavía necesitan supervisión de un adulto. Incluso los más grandes podrían experimentar problemas al cansarse o asustarse en aguas más profundas.

9- Enséñale a tus hijos a mantenerse alejados de los puntos de succión del filtro

Un filtro dañado –que le falte la rejilla de protección, por ejemplo- puede succionar el pelo, una extremidad, la ropa o un collar. Por esto, es recomendable explicarles a los niños que jugar cerca de ellos es riesgoso. En efecto, si no hay rejilla de protección o ésta se encuentra rota es preferible no usar la piscina.

 


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