Publicado el 9 agosto, 2019

Estudios sugieren que hay un vínculo entre nuestra vida social y la esperanza de vida

Pasja1000 | Pixabay (cc0)

La vida social es una parte importante de nuestro día a día, pero la presencia de nuestra familia y amigos podría ser más vital que lo que algunos se imaginan.

Así lo han sugerido algunos estudios, que han hallado un vínculo entre nuestras relaciones personales y la cantidad de años que vivimos.

Uno de los más recientes fue realizado en la isla italiana de Cerdeña, cuya población es inusualmente longeva, motivo por el cual es considerada una de las Zonas Azules del mundo (áreas del planeta donde las personas viven más que el promedio).

El Dr. Gianni Pes investigó a las personas que habitan en la isla y ha concluido que es posible que sean dos las razones por las cuales consiguen llegar a más edad: realizan más actividad física en el exterior y tienen relaciones personales más fuertes, según informa la cadena CNN.

Al respecto, el experto explica que “la comunidad es fuerte y le entrega apoyo a la gente mayor. Las personas más viejas se quedan con su familia hasta el fin de su existencia”.

Si bien puede que hayan otros factores adicionales que ayuden a ese grupo poblacional a ser más longevo, dichas afirmaciones concuerdan con un análisis de 148 indagaciones sobre el tema publicado en 2010, que llegó a conclusiones similares.

¿Y por qué las relaciones sociales pueden impactar en nuestra esperanza de vida? Janelle Jones, académica de la Queen Mary University of London, en Inglaterra, indica a CNN que aún no se ha logrado dar con el motivo específico que aclare este fenómeno.

“Probablemente por más de 40 años, las personas han estado tratando de entender por qué es que las relaciones sociales pueden realmente impactar en la salud y el bienestar”, expresa.

Y añade que se sabe que sentirse conectado al resto y compartir experiencias puede ayudar a tener una mejor salud, por lo que es recomendable tenerlo en consideración.