Publicado el 3 enero, 2020

Este es el máximo nivel de ruido al que puede exponerse un trabajador, según la normativa chilena

C_badeja | Pixabay (cc0)

Exponernos de forma continua a ruidos muy fuertes o vibraciones puede causar daño permanente a nuestro oído interno. Cuando esto está relacionado a un trabajo específico, se llama hipoacusia.

Según indica la enciclopedia médica MedlinePlus, los sonidos que pueden provocar esta patología son los que superan los 80 decibeles (dB), porque las vibraciones que causan en el oído interno son tan intensas, que terminan por lesionarlo, en especial si son prolongados y frecuentes.

Para que tengas una referencia, estas actividades superan ese nivel:

-Entre 85 dB y 90 dB los producen las motocicletas, motos de nieve y otros motores similares.
-90 dB equivalen a un camión de 4.5 m.
-100 dB: algunos conciertos de rock.
-120 dB: un martillo mecánico/neumático a 1 m de distancia.
-130 dB: una turbina de jet a unos 100 pies (30 m) de distancia.

Esto quiere decir que los trabajadores que están más expuestos a sufrir hipoacusia son quienes se desempeñan en la construcción, agricultura, músicos, quienes laboran con maquinarias que producen ruidos de alto volumen, el mantenimiento terrestre de aeronaves y militares.

Para prevenir que estos y otros funcionarios tengan problemas en su oído producto de su empleo, en Chile el tema es regulado por Reglamento sobre Condiciones Sanitarias y Ambientales Básicas en los Lugares de Trabajo, aprobado en el artículo 75 del Decreto Supremo N° 594, de 2000, del Ministerio de Salud.

De acuerdo a la Dirección del Trabajo (DT), esa normativa indica que “la exposición ocupacional a ruido estable o fluctuante debe ser controlada de modo que, para una jornada de 8 horas diarias, ningún trabajador pueda estar expuesto a un nivel de presión sonora continuo equivalente a 85 decibeles, medidos en la posición del oído del trabajador”.

El reglamento añade que si el ruido supera los 85 dB, una persona debe estar expuesta menos tiempo a él.

Por otra parte, el artículo 184 del Código del Trabajo obliga a los empleadores a tomar las medidas necesarias para mantener el nivel de ruido dentro de los rangos permisibles, con el fin de proteger la salud de sus trabajadores.