Publicado el 23 septiembre, 2019

Cómo nos afecta exponernos al sol sin protección en primavera y verano

Taniadimas | Pixabay (cc0)

Todo el año nos exponemos al sol cuando salimos al exterior. Incluso durante los días nublados, cuando está tapado por nubes y no lo vemos directamente, nos llegan rayos UV.

Tomar sol de manera moderada puede traernos beneficios. Por ejemplo, es conocido que nuestro cuerpo produce vitamina D tras exponerse a la luz solar, y ésta es necesaria para que absorbamos el calcio, vital para prevenir problemas a los huesos, según la enciclopedia médica MedlinePlus.

El problema puede venir cuando nos exponemos demasiado: estar todo el día desprotegidos puede traer a corto y largo plazo problemas a la piel, algo que empeora en primavera y verano, cuando hay más días despejados y la luz nos llega de manera más directa.

Los rayos ultravioletas pueden causarnos quemaduras si no usamos bloqueador solar, debido a que logran penetrar las capas externas de la piel y dañar el ADN de las células, expresa la enciclopedia médica MedlinePlus.

Las personas que son morenas tienen más melanina en la piel y, por lo tanto, no se queman tan rápido como el resto, pero eso no quiere decir que no necesiten protegerse: igualmente tienen que usar bloqueador solar para evitar daños a largo plazo.

Y es que el deterioro de la piel es acumulativo en el tiempo. El primer perjuicio que puede traernos la exposición prolongada es que puede promover el envejecimiento prematuro, potenciando la aparición temprana de arrugas y la pérdida de elasticidad.

“Cuanto más se expone al sol, antes envejece su piel”, indica el Dr. Barnett S. Kramer, experto en prevención del cáncer en los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos (NIH, por su sigla en inglés).

Y en los casos más severos, incluso se puede padecer cáncer a la piel, que es cuando los daños al ADN causados por los rayos UV ocasionan que se acelere el crecimiento celular y, en consecuencia, se generen tumores o lesiones cancerosas (que pueden ser malignas o benignas).

Usualmente, este cáncer aparece en las zonas que están más expuestas, como el cuello o el rostro, y puede verse como un bulto ceroso o perlado, una lesión plana parecida a una cicatriz marrón o del color de la piel, o una úlcera con costras o sangrante que no se cura, informa la clínica estadounidense Mayo.

Adicionalmente, el sol también puede aumentar el riesgo de desarrollar problemas a la vista, como cataratas, de acuerdo a la Sociedad Americana del Cáncer.

Por todas estas razones, es recomendable utilizar bloqueador solar a diario, aplicándolo según indique cada proveedor.