Publicado el 13 enero, 2017

Ventajas y desventajas de consumir frutas deshidratadas

Miheco (CC) Flickr
Miheco (CC) Flickr

Para muchos, la fruta deshidratada es una alternativa más saludable a la hora de escoger un snack. Sin embargo, es importante fijarse en algunos aspectos para que esta afirmación sea válida y no agregar más calorías y azúcar a la dieta.

En el proceso de deshidratación de la fruta se evapora el agua que éstas contienen, con lo cual su tamaño se reduce notoriamente. Al mismo tiempo, los nutrientes quedan más concentrados: “Si le quitas el agua a la fruta fresca, se reducirá el tamaño de la porción a un 75%”, explicó Kristi King, nutricionista del Hospital de Niños de Texas a la publicación Time.

Y si bien es cierto que las frutas deshidratadas son una opción que podría ser saludable, es importante tomar algunas consideraciones, como cuidar la cantidad que se consume, ya que al ser más pequeñas que la fruta fresca se tiende a comer más cantidad. De acuerdo al sitio ChooseMyPlate, perteneciente al departamento de Agricultura del Gobierno de Estados Unidos, media taza de fruta deshidratada equivale a una taza de fruta fresca.

Al mismo tiempo, es importante tomar en cuenta que algunos de estos alimentos son altos en sodio, ya que éste es utilizado para preservar los alimentos. A veces, también se usa azúcar con ese mismo fin y se encuentran productos que están recubiertos por una capa dulce como –a veces- la piña, el mango y plátano deshidratado, lo cual añade más calorías.

De hecho, de acuerdo a Kristin Kirkpatrick, nutricionista del Instituto de Bienestar de la Clínica Cleveland, en Estados Unidos, debido a lo mencionado anteriormente se recomienda prestar atención al consumir fruta seca en exceso por el azúcar que contiene, en entrevista con Time. Por lo mismo, la sugerencia es evitar aquellas que además presentan azúcar añadida, lo cual prácticamente las transforma en un caramelo.

Según el sitio de salud LiveStrong, en el proceso de deshidratación, la fruta es expuesta a altas temperaturas lo cual destruye algunos de los nutrientes, como la Vitamina C. Por ejemplo, una porción de tomates secos posee 8% de la dosis diaria de Vitamina C, en cambio una de tomates frescos contiene 32%.

De acuerdo a un estudio, del Journal of the American College of Nutrition, las frutas deshidratadas son una buena fuente de antioxidantes. De hecho, según la investigación, los fenoles –un tipo de antioxidantes- son más abundantes en frutas secas como higos, ciruelas y dátiles que en la fruta fresca. Los antioxidantes son capaces de combatir el cáncer, osteoporosis, diabetes y enfermedades cardíacas y degenerativas del cerebro.

El segundo beneficio es que son un snack fácil de transportar y además constituyen una buena fuente de fibra, la cual ayuda a tener una mejor digestión.

De acuerdo al Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA por sus siglas en inglés), la fruta seca retiene el 100% de los minerales de la fruta fresca. En general, la fruta deshidratada entrega hierro, potasio, magnesio y zinc, eso sí las cantidades que aportan dependerán de cada alimento específico.