Publicado el 4 enero, 2019

Oído de nadador: una enfermedad que puede afectarnos cuando nos bañamos en piscinas o en el mar

Pixabay (cc0)

Ir a bañarnos a la playa o a una piscina es una de las actividades favoritas del verano para muchos, pues es entretenido y además nos ayuda a capear el calor.

Para que la diversión no se vea empañada, también es conveniente que tomemos algunos cuidados cuando vamos a nadar, y una de las zonas que pueden requerir nuestra atención especial son los oídos.

Puede ser bastante fácil que adquiramos alguna infección que afecte a nuestros oídos y nos genere problemas. De hecho, una enfermedad bastante común que está relacionada a esto es la que se conoce coloquialmente como oído de nadador u otitis del bañista.

Oficialmente se llama otitis externa y consiste en una inflamación o infección de la parte externa del oído y del conducto auditivo externo, indica la enciclopedia médica MedlinePlus.

Al respecto, Ignacio Cobeta Marco, jefe de Otorrinolaringología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, explica en entrevista con la agencia EFE que esta condición “está producida por el germen pseudomona aeruginosa, que puede encontrarse en el agua del mar, de las piscinas, etc. Además, la humedad por sudoración del conducto auditivo también favorece este tipo de infección”.

Síntomas
¿Cómo se puede saber si uno la tiene? Los síntomas que usualmente se presentan con el oído de nadador pueden incluir

-Secreción del oído de color amarillenta o con olor fétido.
-Dolor de oído que puede empeorar al tirar la oreja.
-Picazón en el oído o en el conducto auditivo.
-Pérdida de la audición.

Si comienzas a presentar esos síntomas, puedes consultar con un médico otorrinolaringólogo para que te revise y realice los exámenes que estime necesarios.

De acuerdo a Cobeta Marco, usualmente esta condición se trata con gotas antibióticas (ciprofloxacino) y limpiando constantemente el oído. En ocasiones igualmente pueden recetarse antiinflamatorios y analgésicos.

Sobre eventuales secuelas de esta enfermedad, el doctor aclara que “en general, la otitis externa difusa no tiene consecuencias a medio ni largo plazo. No obstante, las personas diabéticas deben ser especialmente cuidadosas para prevenir esta infección”.

El experto añade que, como medida para prevenir esta otitis, recomienda “no sumergir la cabeza cuando tengamos dudas sobre la calidad del agua en la que nos bañamos y, tras la inmersión, secar el conducto auditivo con la punta de una toalla”.