Publicado el 22 junio, 2018

¿Ejercitas cuando estás enfermo? Conoce qué dicen los expertos al respecto

Pixabay (cc0)

Ejercitar con regularidad es un hábito muy beneficioso, pues puede ayudar a prevenir enfermedades y a mantenernos saludables. Pero a veces pueden ocurrir situaciones que obstaculicen nuestro entrenamiento.

Una de estas es cuando nos enfermamos. Por ejemplo, durante el otoño-invierno suelen aumentar las patologías respiratorias, debido a factores como el frío, el aumento de la humedad, la disminución de ventilación en espacios cerrados y otras razones.

Si eres de los que hace deporte frecuentemente, algo que te puedes preguntar es, ¿qué pasa si me resfrío o algo similar? ¿Puedo seguir entrenando con normalidad o sería mejor que no?

La respuesta que entregan los expertos es: depende de qué enfermedad tengas.

Lo que marcaría la diferencia es si tienes o no fiebre. Así lo indica Lewis G. Maharam, médico neoyorquino experto en patologías deportivas, quien recomienda no hacer ejercicio si se tiene la temperatura muy elevada.

“El peligro es que puedes aumentar tu temperatura corporal si ejercitas y ya tienes fiebre, porque eso puede hacer que te enfermes aún más”, explica al portal sobre salud WebMd.

Lo que aconseja Maharam es no ejercitar si se tiene alrededor de 38 grados de fiebre o más.

Por otra parte, afirma que si uno tiene un resfriado leve y no se siente tan débil, podría hacer ejercicio, pero sólo si se cree capaz de ello.

“Haz lo que puedas hacer, y si no puedes hacerlo, entonces no”, es su sencillo pero efectivo consejo.

Esto es avalado por David Nieman, académico de la Universidad Estatal de Appalachian (Estados Unidos), quien expresa -en entrevista con la revista Time– que “si tus síntomas se presentan del cuello hacia arriba, como congestión nasal y dolor de garganta, el ejercicio no te ayudará a mejorarte pero tampoco te hará daño”.

En ese sentido, también recomienda no ejercitar si se tiene fiebre.