Publicado el 27 octubre, 2016

Efectos del consumo excesivo de dulces en los niños

Feel-the-silence (CC) Flickr

Halloween es una tradición importada de Estados Unidos que con los años ha ido adquiriendo más adeptos en Chile. Hoy en día es común disfrazarse para estas fechas y acompañar a los más pequeños a pedir dulces recorriendo las casas del barrio.

Sin embargo, a pesar del entusiasmo que produce en los niños ver cómo sus canastos se van llenando de caramelos y golosinas, es importante recordar que el consumo de azúcar tiene efectos que no son del todo beneficiosos para su dieta, trayendo además varias consecuencias negativas para su salud. A continuación, te contamos sobre algunas de ellas.

1- Caries

Aunque el azúcar no es la causante de las dolorosas caries, las bacterias de la boca la digieren y luego producen un ácido que combinado con la saliva generan la placa bacteriana que es la responsable de su formación.

2- Problemas de comportamiento

Al contrario de lo que comúnmente se piensa, estudios han demostrado que el consumo de azúcar no produciría hiperactividad. Sin embargo, cuando el azúcar en la sangre alcanza niveles muy altos, habría una conexión con colapsos emocionales.

Según el sitio Parenting, cuando se consume mucha azúcar el cuerpo responde produciendo una gran cantidad de insulina para eliminarla. Entonces los niveles de azúcar pueden disminuir tan abruptamente que el niño podría sentirse tembloroso y lento. Y niveles bajos de azúcar en la sangre a veces gatillan el antojo de consumir más cosas dulces creando un círculo vicioso de altos y bajos que afectarían el estado de ánimo.

3- Podría debilitar el sistema inmunológico

En el organismo humano habitan trillones de bacteria buena que ayudan a digerir comida, producen vitaminas y protegen de gérmenes y enfermedades. Cuando los niños consumen mucha azúcar, el balance entre las bacterias buenas y las malas se puede ver alterado con la posibilidad de que se debilite su sistema inmunológico.

4- Obesidad

Bebidas y golosinas entregan a los niños más calorías de las que necesitan para satisfacer el hambre. Por ejemplo, estudios han demostrado que el consumo regular de bebidas con alto contenido en azúcar incrementaría el peligro de sufrir obesidad.

5- Diabetes

Una dieta alta en azúcar elevaría el riesgo de que el niño desarrolle diabetes del tipo 2 o una condición pre diabética que es el resultado de que el cuerpo se vuelva menos sensible a la insulina.