Publicado el 29 marzo, 2017

Descubre los beneficios de salir a caminar regularmente

Pete Stanton (CC) Flickr

Caminar es una de las formas más fáciles de hacer ejercicio. Aparte de no requerir mayores implementos más que un buen par de zapatos, ni habilidades especiales o entrenamiento, es una actividad física de baja intensidad. Tales razones la convierten en una opción factible, incluso para los menos deportistas.

Esta actividad puede realizarse en familia, ya que beneficia a niños, adultos, personas de la tercera edad e incluso mascotas. Y si se le añade inclinación –subir una cuesta- se obtiene más intensidad y una mayor tonificación para los músculos de las piernas.

La Universidad de Harvard explica que la diferencia entre correr y caminar está en el apoyo de los pies: al caminar, independientemente de la velocidad, siempre se tiene un pie en el suelo, en cambio cuando se corre, no y durante una fracción de tiempo se está en el aire.

De acuerdo a un estudio del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, de Estados Unidos, caminar puede ayudar a reducir el riesgo de tener presión alta, colesterol alto y diabetes: tres condiciones que aumentan las posibilidades de sufrir problemas al corazón.

La Clínica Mayo, de Estados Unidos, explica que mientras más rápido, más tiempo y más frecuente se camine, los beneficios a la salud serán mayores. Dentro de estos se encuentran:

  • Ayudar a controlar el peso.
  • Prevenir enfermedades como diabetes tipo 2, presión alta y problemas al corazón.
  • Fortalecer huesos y músculos.
  • Mejorar el estado de ánimo.
  • Incrementar el balance y la coordinación.

Clínica Mayo también entrega algunas sugerencias sobre la postura ideal para realizar esta actividad como, por ejemplo, mantener la cabeza erguida y mirando hacia adelante y no al suelo. El cuello, hombros y espalda debieran estar relajados y los músculos del estómago levemente apretados con la espalda derecha.

Antes de tomar un ritmo más intenso de caminata es importante calentar. Para esto se recomienda caminar por unos 10 minutos con un ritmo más suave y luego aumentar la velocidad. Esto disminuirá las posibilidades de sufrir una lesión muscular.

Tres estudios de la Universidad de Harvard, que analizaron la relación entre el caminar y la salud cardiovascular, concluyeron lo siguiente:

  • Caminar al menos 30 minutos al día disminuía en un 18% el riesgo de sufrir enfermedades coronarias.
  • Caminar al menos 3 horas a la semana reducía en un 35% el riesgo de ataque al corazón.

En cuanto al calzado para salir a caminar, lo ideal es escoger aquél que entregue soporte al arco, sea firme en el talón y de planta flexible y acolchada para que absorba los impactos.