Publicado el 7 febrero, 2018

3 técnicas que te pueden ayudar a relajarte

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Durante el día hay momentos que pueden resultarnos tensos, y a veces es necesario tomarse una pausa para relajarse.

Por lo mismo es que, si por algún motivo te está costando relajarte, a continuación, te contamos sobre tres técnicas simples que te ayudarán a liberar esas tensiones en cualquier momento del día:

1- Respiración
Respirar profunda y suavemente es una clásica técnica para relajarse. De acuerdo al portal sobre psicología Psychology Today, esto te puede ayudar a liberar tensiones, relajar los músculos, regular el ritmo cardíaco y bajar la presión arterial.

En ese sentido, explica que una forma de respirar profundamente es: inhalar aire durante 4 segundos, aguantar la respiración por 7 segundos y exhalar de manera lenta durante 8 segundos. Si repites esto varias veces, podrías sentirte más relajado.

2- Imágenes guiadas
Otra técnica para relajarse es aquella conocida como imágenes guiadas. Ésta consiste es utilizar la imaginación para trasladarse mentalmente a otro lugar y situación que para uno sea sinónimo de paz y calma.

Para lograrlo, explica el sitio NorthShore de la Universidad de Chicago (Estados Unidos), hay que pensar en algo que sea relajante para uno, por ejemplo, estar sentado junto a una chimenea o recostado sobre la arena en una playa paradisíaca.

Una vez lista la idea, se recomienda adentrarse lentamente en ese lugar, tomarse unos minutos allí respirando de manera suave, y cuando se sienta más relajado, tratar de volver poco a poco al presente.

Si te cuesta un poco efectuar esta técnica, el sitio indica que se puede utilizar una grabación de audio específicamente creada para guiar a las personas, las cuales se pueden encontrar en portales de acceso libre como Youtube.

3- Relajación progresiva
Esta técnica, al igual que las anteriores, es bastante simple y la puedes realizar en cualquier momento del día. Por ejemplo, hay personas que la utilizan para relajarse antes de dormir.

La relajación progresiva implica tanto el uso de la mente como el cuerpo, y se trata de ir enfocando nuestra total atención en distintas partes del cuerpo, de a una en una.

La idea es concentrarnos en un área, ponerla en tensión y luego relajarla. Después, se prosigue con la siguiente, y así se va avanzando de a poco.

De acuerdo con Psychology Today, esta técnica te puede ayudar a identificar áreas que tal vez tú no habías notado que estaban en tensión, de forma que no dejas ninguna parte del cuerpo desatendida.